sábado, 18 de febrero de 2012

Berenjenas y pollo a la plancha


Berenjenas y pollo a la plancha.

Hoy, antes de explicar la receta, quería contaros lo que yo, aficionada a la plancha, pienso de ella.

La plancha, tal como la entiendo, debe ser de fuego de leña y con un espesor de por lo menos 1 cm. Este espesor es necesario para que la inercia de la misma sea grande.

Las planchas que calientan con gas son muy buenas porque la fuente de calor es fácilmente regulable, siempre que sean de hierro y el espesor sea, como mínimo, de un centímetro. Estas planchas raramente existen en una vivienda. Son las empleadas en restaurantes.

Finalmente, en una gran mayoría de viviendas, son eléctricas y tenemos que utilizarlas con una cantidad grande de inconvenientes.


Primero, se encuentra el consumo. No pueden consumir mucho, de hacerlo no se venderían, no todas las viviendas tiene potencia suficiente para hacer funcionar una plancha de alto consumo.
Otro es el tamaño. Para solitarios no hace falta una plancha de gran superficie.

Las planchas que actualmente puedemos comprar en las grandes superficies, que es nuestro lugar de compras, tienen la suela, la plancha, de aluminio y el calefactor es una resistencia en forma de bucle que, lógicamente, no puede cubrir de forma uniforme toda la plancha. Resultado… la temperatura de la plancha no es uniforme.

Otro punto importante es la calidad el termostato que instalan en las planchas eléctricas. El termostato tiene que funcionar con márgenes muy estrechos de temperatura. No debían de existir planchas en las que el termostato fuera lento o poco sensible. La plancha que compré muy ilusionado por ser barbacoa, (plancha dentada), y plancha lisa, resulta que cuando alcanza la temperatura que he marcado sí se corta, pero después se olvida que se tiene que conectar.
Resultado…lo que tienes encima no se asa como esperabas, se asa al principio, despues va bajando la temperatura y hasta que se vuelva a conectar, se cuece.

Pero a pesar de todo, no tenemos otra alternativa. A los solitarios que vivimos en pequeños apartamentos, donde todo es pequeño, conociendo la problemática de la plancha les propongo un plato sencillo y buenísimo. Quiero aclarar que nunca les propondré un plato que no haya experimentado antes y lo haya valorado positivamente.

El que propongo ha sido mi comida de hoy,

A lo que iba.

Vamos a preparar una hermosa berenjena cortando los extremos y fileteándolas, a lo largo, en rodajas de medio centímetro.

La temperatura de la plancha debe encontrarse al máximo. Antes de situar lasberenjena sobre la plancha debemos poner un poco de aceite sobre ella. Si no lo hacemos, al poner la berenjena encima, ésta, con el calor de la plancha, crea una capa aislante térmicamente e impide que el calor llegue hasta ella. Por eso debemos poner unas gotas de aceite que haga de transmisor del calor entre la plancha y la berenjena.

Para que estén en su punto deben tener la superficie medio quemada y el centro jugoso. La combinación de estos dos sabores es algo delicioso. Y esto sólo se consigue con la plancha muy caliente. Hay que probarlo, yo lo he hecho.

Una vez asada las berenjena, en la misma plancha y sin limpiar, se coloca el pollo, muslos sin piel y sin hueso. El asado debe ser crocante por fuera y tierno, sin sangre, por dentro.

Así que, como decía, ponemos la berenjena sobre la plancha con un poco de sal y pimienta recién triturada. Vigile la conexión del calor con la berenjena y añada aceite cuando sea preciso.

Sitúe el pollo sobre la plancha e igualmente salpimiente. Consiga el exterior crocante y el interior jugoso.

Se sirve en un mismo plato con unas gotas de aceite de oliva virgen extra y unas gotas de limón recién cortado.

Para acompañar: Ensalada de tomate natural con cebolla tierna cortada en juliana, olivas negras con hueso, y huevo cocido, duro, cortado en cuartos, vino joven de la tierra, y buena compañía.

Y así, con este trajín, hasta otro día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario